Archivos de junio, 2007
Excluir y listatasconear: verbos perseguidores.
por harry almela® en jun.20, 2007, archivado en basurero

Habría que pensar seriamente en proponer una reforma a la Academia de la Lengua Española, capítulo Venezuela, en relación a la tradicional manera de clasificar los verbos que contiene su gramática. A la ya conocida taxonomía de regulares e irregulares, personales e impersonales, transitivos e intransitivos, reflexivos e irreflexivos, habría que agregar ahora la de los verbos perseguidores, donde por supuesto el verbo excluir sería el primero. La conjugación sería como sigue:
Yo te excluyo
Tú nos excluyes
Él nos excluye
Nosotros los excluimos
Vosotros nos excluís
Ellos nos excluyen
lo de hoy
por harry almela® en jun.14, 2007, archivado en basurero

el único deber de los artistas…
por harry almela® en jun.09, 2007, archivado en ventana de emergencia
Sé que a veces caigo mal a cierta gente que se pasa pensando en la ley de cine o la ley del poeta, pero no me interesa la política cultural porque sencillamente creo que es inútil. No creo que un poeta merezca más ayuda que un empleado bancario o un plomero. Por eso mismo pienso que el escritor no tiene una responsabilidad social ni nada por el estilo. Si es famoso, obviamente, tiene más audiencia y tendrá que cuidar más sus palabras y sus actos. En ese sentido, creo que mis preocupaciones son humanas y, si queremos formalizarlo, ciudadanas. El único deber de los artistas, si es que existe, es hacer lo mejor posible el producto que les está encomendado.
Antonio Cisneros

para yon goicochea y los estudiantes…
por harry almela® en jun.07, 2007, archivado en basurero
Los estudiantes que han protagonizado y liderado las marchas en las últimas dos semanas en toda Venezuela reclamando sus derechos civiles, fueron invitados a ejercer un derecho de palabra en la Asamblea Nacional (llamémosla así por ahora). Luego de leer un documento, abandonaron el recinto. Todo el mundo los vio salir del circo que les quisieron montar.
Pareciera más bien que son los cristianos quienes ahora se devoran a los leones. Los otros se quedan allí, hablando solos, dando la peor muestra que tienen para asumir que en Venezuela hay libertad de expresión. Uno no sabe quién es el público y quién los oradores. ¿Qué libertad de expresión es ésa, cuando habla solamente uno o, a lo sumo, una decena que dice exactamente lo mismo que dice el UNO?
Es brutal lo que ha pasado hoy en el Palacio Legislativo (prefiero llamarlo por su nombre arquitectónico). Ante las barras de los estudiantes que apoyan al proceso kafkiano, todos los diputados representantes del oficialismo, ante el discurso de entrada de Cilia Flores… los estudiantes fueron a lo que fueron, a cumplir el objetivo propuesto: ejercer su derecho de palabra, no a hacerles el juego político de discutir contra una mayoría que evidentemente el oficialismo no tiene en las universidades.
Se quedan solos, hablando y diciendo que los otros se autoexcluyen, que no ejercieron su derecho. Es patético. El mensaje en el fondo es simple: los derechos no se negocian, se ejercen. Y se ejercen como uno quiere, no en las condiciones que los demás me imponen. Y ése es el significado de haberse quitado las camsetas rojas.
Me recuerda un chiste muy viejo.
En Estados Unidos, durante la segregación, condenan a un negro a morir por haberle robado la cartera a una mujer blanca. Le ponen a escoger entre la horca y una pelea con leones. El negro, amoscado, decide por lo último, pensando que tiene una oportunidad. Lo llevan a un ruedo y lo entierran, dejando sólo la cabeza afuera y le echan unos cuantos leones. El negro, no teniendo cómo defenderse, le dio una mordida a un león que pasa cerca. Entonces un blanco desde las gradas, le grita “pelea limpio negro coño de madre”.
Nuestro amigo Franz Kafka tiene razón: Uno de los medios más eficaces de seducción que tiene el mal, es la invitación a la lucha.

Maurits Cornelis Escher. Relatividad.
La paranoia.
por harry almela® en jun.06, 2007, archivado en basurero

El Cristo. Diego de Velázquez.
Lo del cuento del ministro con el magnicidio me recuerda un chiste.
Va un hombre al sicólogo, pues tiene un problema con la sexualidad: es un obsesivo.
El doctor le dibuja una raya vertical en un papel en blanco y le pregunta:
- ¿Qué ve usted en esa raya?
- Eso no es una raya, doctor, eso es una cama y encima de esa cama hay una pareja haciendo el amor.
El doctor le dibuja un triángulo y le pregunta:
- ¿Qué ve usted en ese triángulo?
- Eso no es un triángulo, doctor, eso es una carpa en la playa y dentro de esa carpa hay una pareja haciendo el amor.
El doctor le dibuja entonces un cuadrado y le pregunta:
- ¿Qué ve usted en ese cuadro?
- Eso no es un cuadro, eso es un cuarto de hotel y dentro de ese cuarto hay una pareja haciendo el amor.
El doctor le dibuja un círculo y le pregunta:
- ¿Qué ve usted en ese círculo?
- Eso no es un círculo, doctor. Definitivamente, eso es una carpa de circo vista desde arriba y allí adentro hay una pareja haciendo el amor.
- Caramba, exclama el médico. Pero usted ve sexo en todas partes… en verdad es grave su situación.
- ¿Y qué quiere, doctor, si usted me hace esos dibujos tan pornográficos?
Una de las cosas que caracteriza al poder es la paranoia. Les disgusta la imagen femenina (por lo mismo) y el humor.
De seguir así las cosas, seguro que no habrá más Semana Santa en este país. El matar al hijo de Dios será, quién lo duda, una incitación al magnicidio.
Sobre todo si ese presidente se cree, no un hijo de Dios, si no Dios mismo.
Amén.







