Dice Paul Ricoeur, y lo repite varias veces, que la metáfora es, más que una expresión semántica de la palabra, una expresión semántica de la frase. Es una apuesta por la tensión de significados entre varios elementos del verso o del poema. Procede del conflicto entre dos significaciones o, como lo aprendí alguna vez en la academia, el intercambio de esencias entre dos significantes. A esta característica, a esta tensión en equilibrio inestable, Ricoeur la denomina impertinencia semántica.
Existen, por supuesto, varias y personales maneras de afrontar la metáfora. En fin de cuentas, el poema presenta a los ojos del lector la sumatoria de los dialectos personales del poeta, su manera de ver los significados que se expresan por vía de los significantes. En primera instancia, lo que nos interesa ofrecer en esta lectura de Métodos de la lluvia de Leonardo Padrón (Caracas, bid&co, 2011) es precisamente el uso que su autor hace de la metáfora para la conformación de la voz central que atraviesa este libro.
En primer lugar, la metáfora funciona a medio camino hacia el símil: Tus ojos son un museo al atardecer (Informe general, p. 15), La vida es una exasperante cuenta regresiva. (La mansedumbre, p.18), El sol es una piedra dura en el cielo. (Ser, p. 21), La vida es un sonido en la Vía Láctea. (Minúsculas, p. 26), El porvenir es un caballo que deja de trotar. (50, p. 28), El tiempo es una cena que termina. (El tiempo, p. 31).
Lo interesante del recurso resulta de la contradicción entre su uso y la extensión de los textos, su presencia en medio de la descripción general. En este sentido, la metáfora funciona como sentencia, como cierre o apertura de ciclos en la estructura del poema. Esta construcción nos muestra una voz madura, que no sólo domina sus recursos, su ideolecto, sino que la pone al servicio de su deseo de poner en escena una visión del mundo, donde lo individual y lo colectivo conviven en el mismo escenario:
El galpón de los cincuenta años.// El alambre de ser la mitad de un siglo.// El porvenir es un caballo que deja de trotar.// Un dato que se tambalea.//Busco el sol de los sótanos.// Los huesos en el burladero.// El alma es una tela áspera y contradictoria.// Titubeo.// Hay señales angostas.// Es la gramática de las incertidumbres.// Digo cincuenta en el acero y el precipicio. (50, p.28).
Madre habla sola/ por los pasillos de su edad.//Madre repite hasta el ocaso/ la anécdota de sus 20 años.//Madre reza en voz alta/ las recetas de autoayuda.//Madre busca hormigas en las palabras.// Madre vive.//Madre ha transformado las tristezas/ en fotos y naftalina.// Su ventana es un relámpago./ Su garganta, una colección de secretos.// Madre ya no pinta bodegones tibios/ ni canas en el tiempo.// Madre olvida y olvida.//Madre ha convertido sus recuerdos/en frases detenidas. Madre abre un paraguas/ y ocurre otra infancia./ Madre se rasca los brazos/cultiva sábilas/ y desestima el horizonte.//Madre ocurre./ Aún ocurre. (Origen, pp. 49-50)
Esta faceta de lo personal y lo familiar es novedosa en el devenir de esta voz. Anteriormente, al referirse a la primera persona, se hacía desde el acento celebratorio. Ahora, el tono es distinto. Se habla desde la madurez, desde el alambre de ser la mitad de un siglo. Un poema como Impuesto al lujo (pp. 24-25) dibuja esta situación desde el punto de vista generacional.
Al asunto amoroso y citadino presente en sus libros anteriores, esta voz agrega ahora la reflexión acerca de lo metafísico (como en el Poema del tiempo, p.31). Otro evento que llama la atención es la novedosa presencia de la circunstancia colectiva, elemento que ya es un tópico en los poetas de la generación. Lo urbano, que fue carta de presentación de individualidades y grupos de los años 80, ahora se presenta no de manera idílica o pastoral, como canto etéreo al evento citadino. No es la alegría o el tono celebratorio presente en Boulevard o en El amor tóxico. Es la inquietud ante el desplazamiento de los significados del paisaje (entendido acá como lo que es: una construcción cultural). Ya no es el canto personal, sino la épica colectiva. Esto se hace evidente en poemas como Hora pico (Bajo el metro/ la multitud es un olor encrespado.// Una mujer manda un mensaje de amor/ desde un teléfono/ que pronto será robado.// p. 51.), La gran ciudad (La gran ciudad es una opera descosida.// p. 63), Cédula en mano (En mi país la muerte está de moda// p. 75), o en la terrible alegoría que declama el poema Misterio (pp. 41-42).
Leonardo Padrón sigue apostando a lo solar, a lo luminoso, a aquella característica que señaló alguna vez Armando Rojas Guardia, en referencia a cierta poesía que venía haciéndose en los inicios de los años 80. Esta actitud niega de plano lo que Novalis esbozó alguna vez como alternativa poética y no concede a lo cotidiano la dignidad de lo desconocido. Lo cotidiano es digno. Y punto. En el panorama de la poesía que actualmente se escribe en Venezuela, cuando la realidad ataca de manera despiadada, la nube de la luminosidad es una alternativa que salva. Este libro, en el destino literario de la voz que lo ha escrito, ha sabido proponer un cambio en su continuidad.
Cuatro años después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, George Orwell publica una novelita distópica que llevaría por título 1984,donde critica la aparición y el ascenso de la sociedad de masas, así como su descubrimiento, uso y abuso por parte del poder político, tanto totalitario como democrático. La gran contribución de este libro a la historia de la cultura es la descripción de la neolengua, idioma artificial que, según la crítica, le fue sugerida por el reciente ascenso y caída de Hitler y por la sombra aún viviente del estalinismo. En términos generales, la neolengua se fundamenta en la máxima reducción de los vocablos y de la gramática, lo que conlleva, necesariamente, a la pobreza mental y a la posibilidad de controlar la libertad humana por vía del ejercicio del panóptico, en la voz de su aterrador protagonista, el Gran Hermano.
Dos años antes, Viktor Klemperer (1881–1960) había dado a conocer su libro LTI (Lingua Tertii Imperii). Apuntes de un filólogo, un compendio de sus minuciosas memorias escritas como testigo de los abusos lingüísticos que le tocó vivir durante la Alemania nazi. La versión en castellano fue publicada en Barcelona por la Editorial Minúscula en 2001. Judío de origen y asimilado a la cultura alemana y a la religión protestante, Klemperer había venido desarrollando en teoría lo que ya Orwell sugirió en su espeluznante versión de la modernidad en Occidente, visión fantasmagórica que fue llevada al cine por Michael Radford.
Son varias las acotaciones que hace el autor acerca de LTI: su pobreza (qué otra cosa podía esperarse de su ideólogo e inspirador, Mein Kampf), el eufemismo, la proliferación de siglas, el cambio de sustantivos, tanto propios como comunes, en la vida cotidiana; el uso de las llamadas comillas irónicas, la anulación de la presencia del otro por la vía del discurso o, en el más humano de los casos, su deshonra (judío equivale a cerdo, culpable, enemigo), anulación y deshonra que abriría paso, como sabemos, a la Shoá. En este punto, la bibliografía y filmografía es extensa y prolija.
Hace algunos meses también fui víctima de un asalto. Venía en bus desde Maracay a Mariara y un chamín de unos 12 ó 13 años se sentó a mi lado con un cuchillito del tamaño de él y, bajo amenaza, me quitó el celular. Luego me solicitó el koala, lo cual no acepté. Se paró del asiento, levantó el cuchillo en el aire por un momento y luego se bajó atropelladamente. Todo pasó en cuestión de segundos. Salí barato. Sólo acerté a pensar en los cuentos que he oído, que narran de 5 ó 6 puñaladas como respuesta al argumento no tengo celular, manito, junto al mandato toma esto, para que tengas uno. Sé de historias más macabras. Lo mío, realmente, fue un viaje a Disneyworld, si comparamos.
También he sabido de ajusticiamientos, en el barrio que queda detrás de mi casa. En noviembre del año pasado, los cuerpos policiales simplemente limpiaron las calles, disparando en plena fiesta en sus casas y a las sienes de algunos cocosecos, como los conocen en el argot hamponil. Quédate sano (otra frase que he aprendido en estos meses mariareños) me dije, aunque no deja de martillarme el cerebro la conclusión a la que llegó un conocido: gran vaina, hoy limpian, pero en unos meses los chamos que vienen atrás seguirán el mismo camino.
Esta semana que hoy concluye huele a mortecina. Desde el domingo pasado lo de El Rodeo cae como fina e hirviente llovizna de plomo derretido sobre la conciencia del país. El Capítulo I del Título III de la Constitución (que relaciona todos los derechos humanos) ha desaparecido, así como el Artículo 272 que paso a transcribir:
Odian a César y al poder romano
Se privan de comer la última uvita
pensando en los esclavos que revientan
en las minas de sal o en las galeras
Hablan de las crueldades del ejército
en las Galias e Iliria
Atragantados
de jabalí perdices y terneras
dan un sorbo
de vino siciliano
para empinar los labios
pronunciando
las más bellas palabras:
la uuumanidaaa el ooombreee
todas ésas
tan rotundas tan grandes tan sonoras
que apagan la humildad de otras sin eco
—como digamos por ejemplo
“gente”
Termina la función
Entran los siervos
a llevarse los restos del convite
Y entonces los patricios se arrebujan
en sus mantos de Chipre
Con el fuego del goce en sus ojillos
como un gladiador que hunde el tridente
enumeran felices los abortos
de Clodia la toscana
la impotencia de Livio los avances
del cáncer en Vitelio
Afirman que es cornudo el viejo Claudio
y sentencian a Flavio por corriente
un esclavo liberto un arribista
Luego al salir despiertan a patadas
al cochero insolado
y marchan con fervor al Palatino
a ofrecer mansamente el triste culo
al magnánimo César
What would you do if I sang out of tune,
Would you stand up and walk out on me?
Lend me your ears and I’ll sing you a song
And I’ll try not to sing out of key.
Oh, I get by with a little help from my friends
Mm, I get high with a little help from my friends
Mm, gonna try with a little help from my friends
What do I do when my love is away
(Does it worry you to be alone?)
How do I feel by the end of the day,
(Are you sad because you’re on your own?)
No, I get by with a little help from my friends
Mm, I get high with a little help from my friends
Mm, gonna try with a little help from my friends
Do you need anybody
I need somebody to love
Could it be anybody
I want somebody to love.
Would you believe in a love at first sight
Yes, I’m certain that it happens all the time
What do you see when you turn out the light
I can’t tell you but I know it’s mine,
Oh, I get by with a little help from my friends
Mm, I get high with a little help from my friends
Mm, gonna try with a little help from my friends
Do you need anybody
I just need someone to love
Could it be anybody
I want somebody to love.
Oh, I get by with a little help from my friends
with a little help from my friends. .
Doblepensar significa el poder, la facultad de sostener dos opiniones contradictorias simultáneamente, dos creencias contrarias albergadas a la vez en la mente. El intelectual del Partido sabe en qué dirección han de ser alterados sus recuerdos; por tanto, sabe que está trucando la realidad; pero al mismo tiempo se satisface a sí mismo por medio del ejercicio del doblepensar en el sentido de que la realidad no queda violada. Este proceso ha de ser consciente, pues, si no, no se verificaría con la suficiente precisión, pero también tiene que ser inconsciente para que no deje un sentimiento de falsedad y, por tanto, de culpabilidad. El doblepensar está arraigado en el corazón mismo del Ingsoc, ya que el acto esencial del Partido es el empleo del engaño consciente, conservando a la vez la firmeza de propósito que caracteriza a la auténtica honradez. Decir mentiras a la vez que se cree sinceramente en ellas, olvidar todo hecho que no convenga recordar, y luego, cuando vuelva a ser necesario, sacarlo del olvido sólo por el tiempo que convenga, negar la existencia de la realidad objetiva sin dejar ni por un momento de saber que existe esa realidad que se niega… todo esto es indispensable. Incluso para usar la palabra doblepensar es preciso emplear el doblepensar. Porque para usar la palabra se admite que se están haciendo trampas con la realidad. Mediante un nuevo acto de doblepensar se borra este conocimiento; y así indefinidamente, manteniéndose la mentira siempre unos pasos delante de la verdad. En definitiva, gracias al doblepensar ha sido capaz el Partido —y seguirá siéndolo durante miles de años— de parar el curso de la Historia.
Del libro ficiticio Teoría y práctica del colectivismo oligárquico, de Emmanuel Goldstein.
Para Miriam Harrar y Rubén Ackerman, mis dos caras de esta moneda.
Debió ser difícil para Nelly Sachs y Paul Celan soportar y convivir con la frase de Heidegger, el lenguaje es la morada del Ser. Debió ser complicado entender que era un difícil compañero de ruta. El filósofo de la aldea, que vivió años en una cabaña de Selva Negra, nunca pudo explicar satisfactoriamente su afiliación al NSDAP, ni el haber aceptado la rectoría de la Universidad de Friburgo, ni su admiración por las pulcras manos de Adolf Hitler, el Drácula en el sótano del que habla Carl Amery. Debió ser complicado aceptar como maestro a un pensador para quien la ética nunca fue preocupación. Como lo asoma George Steiner, el largo silencio de Heidegger sobre sus posturas entre 1933 y 1945, es el argumento más completo que tenemos sobre la ontología, sobre la facticidad de lo existencial. Pero no contiene ni implica alguna ética. La cumbre de la filosofía del siglo xx rechazó cualquier intento de derivar hacia una ética, salvo en sus reflexiones acerca de la tecnología, donde concluye que el olvido del Ser es el origen de todo desarraigo.
-Es un aparato singular -dijo el oficial al explorador, y contempló con cierta admiración el aparato, que le era tan conocido. El explorador parecía haber aceptado sólo por cortesía la invitación del comandante para presenciar la ejecución de un soldado condenado por desobediencia e insulto hacia sus superiores. En la colonia penitenciaria no era tampoco muy grande el interés suscitado por esta ejecución. Por lo menos en ese pequeño valle, profundo y arenoso, rodeado totalmente por riscos desnudos, sólo se encontraban, además del oficial y el explorador, el condenado, un hombre de boca grande y aspecto estúpido, de cabello y rostro descuidados, y un soldado que sostenía la pesada cadena donde convergían las cadenitas que retenían al condenado por los tobillos y las muñecas, así como por el cuello, y que estaban unidas entre sí mediante cadenas secundarias. De todos modos, el condenado tenía un aspecto tan caninamente sumiso, que al parecer hubieran podido permitirle correr en libertad por los riscos circundantes, para llamarlo con un simple silbido cuando llegara el momento de la ejecución.
La muerte de un hombre es como la caída de una poderosa nación
Que tuvo valientes ejércitos, capitanes y profetas,
Y ricos puertos y barcos en todos los mares,
Pero ahora no socorrerá ninguna sitiada ciudad,
No entrará en ninguna alianza,
Porque sus ciudades están vacías, su población dispersa,
Su tierra que una vez proveyó de cosechas está saturada de cardos,
Su misión olvidada, su lengua perdida,
El dialecto de un pueblo puesto sobre inaccesibles montañas.
Pedimos a todas las personas e instituciones defensoras de los derechos civiles en el mundo que contribuyan, y llamamos al gobierno cubano a:
- Liberar a los presos políticos en Cuba.
- Levantar las prohibiciones que impiden a los cubanos entrar y salir de su país.
- Levantar las prohibiciones de acceso a internet para los cubanos.
Una movilización general en Internet ha sido convocada por varios blogs y webs cubanos con el objetivo de concientizar a la opinión pública internacional sobre la realidad cubana, y presionar al régimen de La Habana. Este blog se suma a la iniciativa.
A Gumersindo Reza y Julio Prado De las muchas expresiones culturales que testimoniaron la profunda y dolorosa herida que dejó la guerra civil de España, quizás la poesía haya sido la más estudiada. Y con toda razón. Más allá de la conocida querella política y estética entre la revista republicana Espadaña (1944-1951) y la nacionalista Garcilaso (1943-1946), […]
Lima Este océano es nuevo para ti. La nieve sobre el desierto del agua, el ojo azul y frío que te mira desde siempre. Duermes encadenado a la escarcha, hay arena y solo arena en el verano de tu Éxodo y de tu diáspora. En tu primavera una almohada amarilla te protege y crece la hierba sobre ti, esponjada y graciosa, como un ángel que […]
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Nacido en Estocolmo el 15 de abril de 1931, Tomas Tranströmer es hoy en día uno de los poetas más leídos y traducidos donde los haya. Desde hace años, se cita constantemente su nombre para el premio que concede su país natal. En nuestro idioma, su obra es conocida gracias al trabajo, entre otros, del […]