Lapidario/ Alfonso X
Selección y prólogo: Harry Almela
Lapidario
Alfonso X, el Sabio. Selección y prólogo de Harry Almela
1.
La Edad Media fue un imán que trajo todos los conocimientos y los ocultó en monasterios, paredes selladas, sepulturas, cuevas y sonidos que lentamente van apareciendo gracias a la laboriosa curiosidad de investigadores y artistas. Hito negro de la historia que nos prepara a recibir las más hermosas sorpresas, y más si vienen de un monarca que hizo hincapié en la vigilancia del idioma y en los giros de la cultura.
2.
Lapidario, título que hace público el trabajo de los traductores de Alfonso X, el Sabio, es un legajo de símbolos que están emparentados con los signos del zodíaco y con los misterios de las piedras y sus propiedades. Este Lapidario fue dado a conocer en Madrid por la Editorial Castalia (1970), versión que fue vaciada al español de ahora por María Brey Mariño. El manuscrito original se encuentra en la Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
3.
Llama poderosamente la atención que, habiendo sido clasifi¬cado como obra de creación científica, su tono, estilo y atmósfera proponga un rico contenido poético, ficcional que, además, nos ubica en la tensión de un hombre de poder que le dio importancia al conocimiento a pesar de las restriccio¬nes propias de una época tan obscura.
4.
Cada piedra es un universo de extrañezas. Un hombre que se reparte trescientas sesenta piedras, cuyos nombres, desconocidos la mayoría por nosotros, tienen que ver también con la influencia de los misterios del zodíaco. Piedras de la tierra tocadas por las luces de las piedras del cielo. Piedras de la imaginación que sostienen el movimiento de los astros, la sustancia de la sabiduría. Cada capítulo del compendio es un lujo para el idioma: De la piedra a que llaman magnitat en caldeo y en arábigo, y en latín magnates, y en lenguaje castellano aymant (imán), y es Aries el cuerpo de su influencia, así como De la piedra que atrae el vidrio; en Tauro: De la piedra a que llaman diamante y De la piedra que huye del vino; Géminis: De la piedra del sueño y De la piedra que atrae el vino, sólo para mostrar algunos títulos que seguramente atraparán la curiosidad de los lectores.
5.
Los astros, el mar, las piedras y la imaginación son los protagonistas de esta pieza concebida por la curiosidad de Alfonso X, quien nació en Toledo el 23 de noviembre de 1221 y murió en Sevilla en 1284. Fue rey de Castilla, de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén y de Algarbe, Por la gracia de Dios, gracia que realmente se ganó construyendo el idioma que saboreamos, y que tiene sus inicios a partir del siglo XIII, pudiéndose decir que Alfonso X es uno de los renovadores de una lengua extraordinaria.
Alberto Hernández







